A finales del siglo XVIII, la vida de William Wilberforce (1759-1833), un brillante, religioso y carismático político británico de apenas 21 años, experimenta un giro crucial cuando conoce a un antiguo esclavo. Por vez primera será consciente de la desalentadora realidad de la esclavitud, convirtiéndose a partir de ese momento en la voz pública de los Abolicionistas, y librando su particular cruzada para frenar el comercio de esclavos del Imperio Británico lo que le llevará a enfrentarse a algunos de los hombres más poderosos de la época, dedicándose en cuerpo y alma a combatir las injusticias humanas en pos de un mundo mejor.
Con una visión adelantada a su tiempo, la heroica gesta de este parlamentario inglés nos es narrada mediante flash-back bajo la perspectiva de un drama histórico que se nos presenta con una muy cuidada ambientación hasta en el más pequeño de los detalles.
Dramática, emocionante, intensa, entrañable, impactante y repleta de interés histórico… “Somos muy jóvenes para entender que ciertas cosas son imposibles. Así que debemos hacerlas de todas maneras”, este consejo que el carismático primer ministro William Pitt, amigo de Wilberforce, da a éste, explica bien a las claras ante el tipo de película que nos vamos a encontrar si decidimos ir al cine a verla, donde el protagonista y sus compañeros de fatigas acabarán convertidos en auténticos adalides de la política moderna capaces, entre otras cosas, de reunir cerca de cuatrocientas mil firmas (¡hablamos de hace 200 años y otra mentalidad!) de ciudadanos que consideraban que todos los hombres eran iguales ante los ojos de dios en una cinta perfectamente dirigida que conseguirá trasladarte a la inhumanidad y la brutalidad del comercio de esclavos sin tener para ello que mostrarte ni una sola imagen de los mismos.
Existen muy pocas películas que logren transmitir tantas emociones y tan nobles ambiciones como ésta; donde la fe de Wilberforce acabará por dejar una profunda huella en ti imborrable incluso cuando abandones la sala de cine.
Lo mejor: Magistral película sobre los debates que tuvieron lugar en el parlamento británico para la abolición de la esclavitud. Todos los personajes resultan muy naturales y tienen gran fuerza.
Lo peor: Que el problema hoy en día todavía no esté resuelto. Según Naciones Unidas, en la actualidad hay veintisiete millones de esclavos entre África y Asia.
Ficha técnica:
Director: Michael Apted.
Guión: Steven Knight.
País: Reino Unido.
Reparto: Gruffudd, Albert Finney, Benedict Cumberbatch, Michael Gambon, Romola Garai, Rufus Sewell, Ciaran Hinds, Youssou N’Dour, Toby Jones, Stephen Campbell Moore.
Género: Drama histórico.
Fotografía: Remi Adefarasin.
Música: David Arnold.
Montaje: Rick Shaine.
Producción: Edward Pressman, Terrence Malick, Patricia Heaton, David Hunt y Ken Wales.
Diseño de producción: Charles Wood.
Vestuario: Jenny Beavan.
Duración: 111 minutos.
Puntuación: (4/5 ****)
Curiosidades:
-El título de Amazing Grace (“Sublime Gracia”) hace alusión a un emotivo himno cuya letra fue compuesta por John Newton, mentor ideológico y amigo de Wilberforce, que pasó de capitán de un barco negrero a convertirse en clérigo dejando para la posteridad este canto que recuerda el sufrimiento que padecían los esclavos durante su travesía por el Océano.
-El realizador Michael Apted (‘Gorilas en la niebla’, ‘El mundo nunca es suficiente’) recibió el encargo de dirigir este largometraje para conmemorar el doscientos aniversario de la ley que prohibía el comercio de esclavos en Gran Bretaña.
-El responsable de dar vida al joven William Wilberforce es Ioan Gruffudd, al que conocerás por ser uno de los súper héroes ‘Los 4 fantásticos’. A Benedict Cumberbatch (‘Las hermanas Bolena’) le corresponde encarnar al Primer Ministro Pitt, mientras que Albert Finney, nominado al Oscar por ‘Erin Brockovich’, se convierte aquí en el mentor de Wilberforce. El resto del reparto lo completa Romola Garai (‘Expiación’), Toby Jones (‘El desafío: Frost contra Nixon’) y mencionar la colaboración especial del cantante Youssou N Dour.
-Realmente la película se estrenó en el año 2007, o sea, que llega con bastante retraso.
